
Dentro de los hábitats de la zona submareal (permanentemente sumergidos) se encuentran los arrecifes rocosos: sustratos duros, compactos y aislados que afloran sobre fondos marinos o se extienden de forma discontinua desde la zona intermareal. Dentro del Golfo Nuevo pueden alcanzar hasta 1600 metros de longitud y sobresalir hasta 3 metros del fondo. Los usuarios locales los conocen como restingas, salmoneras o aleros, y son frecuentemente utilizados para el buceo, la caza submarina o la pesca.




