
El carbono azul es el carbono almacenado en los ecosistemas marinos y costeros, como las marismas, los manglares y las praderas de pastos marinos. Estos ambientes capturan y almacenan grandes cantidades de carbono, tanto en las plantas como en los sedimentos.
Las marismas se desarrollan en áreas estuariales e intermareales, donde el lento movimiento del agua acumula sedimentos finos colonizados por vegetación halófita, con Spartina y Sarcocornia entre los géneros más representativos.
Están entre los ambientes más productivos del planeta y cumplen un rol clave en la mitigación del cambio climático: actúan como sumideros, acumulando carbono orgánico durante siglos o milenios. Sin embargo, cuando se degradan pueden transformarse en fuentes de emisión.




